ESPUMA I

ESPUMA

Desnuda bajo el sol,
con la piel escamada por el salitre del mar
y los besos de las olas
lamiendo cada centímetro de ti,
posas ante mi visión turbada
por el estremecimiento que me causa tu belleza.


Te miro y me haces perder la cabeza,
mientras la otra parte de mí,
aquella que se apodera de mi alma
como un demonio del Infierno,
comienza a susurrarme obscenidades,
pensamientos ocultos
en los anaqueles más remotos de mi mente,
creciendo en un movimiento lento y constante fuera de mí
hasta alcanzar su máxima expresión,
vacilante bajo el cielo,
palpitando por la ansiedad de tu carne.

Llegamos a la intimidad del hogar,
a las cuatro paredes que nos albergan
más allá de las miradas de los curiosos,
donde la ropa comienza a resbalar por nuestros cuerpos
hasta llegar al suelo,
hasta que llega la contemplación de nuestras almas
disfrazadas de nosotros mismos.

Me ves palpitar ante tus ojos,
ves la excitación que eriza la piel de mi ser,
ves mi respiración entrecortada por el ansia de tu carne,
me ves temblar como un adicto ansioso
por su siguiente dosis,
contemplas la mirada de lobo en mis ojos,
anhelante del deseo de hundirme en ti.


Pero no me dejas.

El agua caliente nos besa la piel,
nuestros labios se unen reuidosamente,
pero no me dejas ir más allá .

Tan solo me permites jugar,
un roce que se extingue de inmediato,
una mentira en el aire,
algo que no existe pero que está ahí,
esperando a ser descubierto.


Me sacas de la ducha
y me obligas a mirarte,
separados por una distancia
que parece un universo.

Y tus dedos se entremezclan
con la espuma que te resbala por la piel,
un aroma delicado a miel y vainilla
que inunda el vaporoso aire
en el que la luz va dibujando arcoíris ante nuestros ojos,
pellizcando tus pezones erectos,
resbalando por el tobogán de tu vientre perfecto
hasta desembocar entre tus piernas,
separando los carnosos labios
que muestran el coqueto y delicado brillo de tu flujo
manando desde la fuente más secreta de ti.


Me muestras tu clítoris,
hinchado y palpitante,
aparecer entre tus dedos,
resbaladizo y juguetón,
antes de volver a ocultarse de mi mirada,
como una morena entre las rocas,
pendiente de su presa,
mientras la espuma se arremolina entre tus dedos
que entran y salen del pórtico de tu vulva,
jugueteando con tus labios,
acariciando tu clítoris
mientras lo estiran y lo pellizcan.

Te oigo gemir
mientras me miras fijamente,
mordiéndote un labio,
con los ojos en llamas,
mientras una mano soba tus pechos turgentes,
mientras tus dedos toman y retuercen delicadamente
tus pezones
para excitarte aún más,
hasta que te veo retorcerte y gemir y chillar,
cuando tus jadeos me dicen con su ronca voz
que me desean,
que me quieres dentro de ti,
que quieres mi salitre entre tus labios
y la caricia de mi verga
en tu palpitante miembro de mujer...

Pero ahora soy yo el que retrocede,
pues ahora el que juega soy yo...


JAMES MORRISON - One Life

© Copyright 2014 Javier LOBO. Todos los derechos reservados.

5 comentarios:

Mary Ann dijo...

Gracias Javier por otro texto excitante, caliente, apasionante...
Lo disfrutaré más veces, con tu permiso.
Un beso

soraya monforte dijo...

Muchas gracias por este poema tan sensual, erótico y a la vez tan juguetón. Porque no deja de ser un juego entre dos, para aumentar el deseo de ambos cuerpos.
Besos Javier

Betty dijo...

Simplemente sugerente ,te transporta a vivencia llenando te de deseos y ansias
me encantan

Chiva21x dijo...

Me encantó, despertó un morbo interior y me arrancó una sonrisa al sentirme reflejado hasta cierto punto.
Gracias por compartirlo.

Beato falso Blog en español and also in English dijo...

¿Todo eso sabes de mi?¿Todo eso te he contado y yo sin saberlo? ¿Todo eso debo escuchar sin poder gozar? Todo eso lo he soportado este año pero se ha acabado y...quiero más, mucho más, Xavier

 

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