UN TIEMPO DE AYER

UN TIEMPO DE AYER

Echo la vista atrás,
ahora que el tiempo
se aposenta en mis hombros,
que mi espalda se encorva,
que mis sienes más plateadas
se vuelven cada vez

por las primeras nieves del invierno.

Echo la vista atrás
y veo un tiempo del ayer
cada vez más cercano,
donde los recuerdos
que creí enterrados
brillan cada vez más,
donde hasta los matices más tenues
resaltan con propiedad,
donde no hay nada baladí,
donde todo es sustancial.

Donde las risas resuenan musicales,
donde los gritos retumban como el trueno,
donde las sensaciones tienen la intensidad de soles,
cuando cualquier beso resulta importante,
donde toda caricia resalta con relieve propio.

Sopla el viento en la estepa,
aúllo como el viejo lobo solitario que soy,
alejado del mundo,
aislado en mi soledad,

añorando la visión de aquel mar ancestral,
de aquellas costas blancas y espumosas
que refulgen con vida propia
pese a que los días se nublen.

Echo la vista atrás,
a un tiempo de ayer ya pasado,
pero nunca olvidado,
a una nostalgia juvenil que siempre me ha acompañado,
a un recuerdo intenso como el primer beso,
como la primera vez que se toma contacto con el cuerpo del otro,
como el frío de las aguas en una mañana de verano.

Un tiempo de ayer que añoro,
que lloro,

porque se fue y no volverá,
porque quedaron tantas cosas por conocer,
tanto por sentir que siento que no lo viví
y que, aún hoy,
me falta una parte del alma
que me ha sido arrebatada
y que yo mismo me negué a tener.

Ahora soy un lobo en la estepa,
solitario y vigilante,
buscando el reflejo del sol
para seguir el punto cardinal
hacia el mar azur y volver a mutar,
convertirme en mantarraya,
y surcar sus aguas,
deslizarme en sus pensamientos,
hasta confundirme con el infinito azul.


© Copyright 2014 Javier LOBO

2 comentarios:

Francesc Alba Gris dijo...

Hola, nene. No he podido evitar leerme todos tus poemas. Me he quedado anonadado. Me pides a menudo que te haga críticas acerca de lo que escribes, pero sinceramente no creo poder ponerte ningún pero a nada de lo que he leído. Mi más sincera enhorabuena. Tienes madera de poeta, y lo digo en serio. La mayoría de la gente envidiaría la facilidad con la que las palabras vienen a ti, no solo como un envoltorio bonito, sino como vehículo para expresar con una precisión que no deja lugar a dudas los sentimientos y emociones que respiras. Y eso es envidiable, y no te hago la pelota. En una sola palabra: ¡chapó!

Dayana Rosas dijo...

Me encanta, me encanta. Creo que al llegar a esa edad son temas que nos cuestionamos. Un besp mi escritor estrella.

 

Flickr Photostream

Twitter Updates

Meet The Author