RESURRECCIÓN

 RESURRECCIÓN

Hoy me he despojado
de mi vieja armadura.

Estaba vieja y oxidada,
con marcas de roña
y el rojizo polvo del paso del tiempo
que la seguía carcomiendo.

Hoy me he bañado
en el río de la vida,
me he sumergido
en sus aguas,
puras y luminosas,
resurgiendo
revestido con mi armadura de sol,
con mi verdadera armadura,
la que nace de mi propia alma.

Siento el lodo resbalar,
mi piel volviendo a florecer a la vida
purificando mi alma,
un sabor a aire fresco en mis pulmones,
resurgir de mis cenizas.

Es mi resurrección,
fénix en llamas es mi cuerpo,
rugiente el tigre solitario
en mi montaña de bruma y de niebla,
dragón ascendiente
a los cielos cual estrella.

Siento el mar rugiente
golpeando mis espaldas,
espumoso y siseante,
lamiendo mi piel
con beso de amante,
húmedo y prolongado,
reparando mi espíritu,
eliminando la costra de escoria
que me intoxica maldita.

Estoy purificado,
soplan vientos de cambio
en mi vida.

Es mi resurrección.

FRANCO BATTIATO-El Animal
(De su álbum "Ecos de Danzas Sufí", de 1985)



© Copyright 2014 Javier LOBO

1 comentarios:

Isabel P.Salas dijo...

Esa es la verdadera armadura, la que de verdad vale, la de nuestra alma.
Me has hecho llorar con este poema pues también he sentido en la espalda los rugidos de las olas reparadoras.
Lo expresas muy bien. Un beso.

 

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